La historia del Festival de Música Antigua de Úbeda y Baeza y la de la Orquesta Barroca de Sevilla se han encontrado en algunos de los momentos más significativos de la trayectoria del certamen. A lo largo de los años, la presencia de la formación sevillana en el festival ha contribuido a reforzar los lazos entre dos proyectos que comparten una misma forma de entender la música antigua: como patrimonio vivo, como espacio de investigación y como herramienta de difusión cultural.
La Orquesta Barroca de Sevilla ocupa desde hace décadas un lugar destacado dentro del panorama español de la interpretación historicista. Fundada en 1995, la formación se ha consolidado como una de las agrupaciones de referencia dedicadas a la música antigua, desarrollando una intensa actividad artística tanto en Andalucía como en algunos de los principales escenarios europeos.
Su trayectoria ha estado acompañada por la colaboración de figuras fundamentales del movimiento historicista internacional, entre ellas Gustav Leonhardt, Christophe Coin, Sigiswald Kuijken, Jordi Savall, Giovanni Antonini, Monica Huggett, Diego Fasolis, Enrico Onofri o Ivor Bolton, nombres que han contribuido a definir la interpretación de la música barroca durante las últimas décadas.
Además de su actividad concertística, la orquesta mantiene una importante labor de recuperación patrimonial y divulgación musical. Especial relevancia tiene en este sentido su sello discográfico OBS-Prometeo, dedicado a la recuperación y difusión del patrimonio musical andaluz, una línea de trabajo que conecta de manera natural con la filosofía del Festival de Música Antigua de Úbeda y Baeza y con su compromiso permanente con la investigación musicológica y la recuperación de repertorios históricos.
Esa afinidad de objetivos ha favorecido una relación continuada entre ambas instituciones. La presencia de la Orquesta Barroca de Sevilla en la programación del festival ha permitido al público de Úbeda y Baeza disfrutar de algunos de los proyectos más destacados de una de las formaciones más prestigiosas del país, reconocida además con el Premio Nacional de Música concedido por el Ministerio de Cultura en 2011.
Uno de los episodios más emotivos de esta relación tuvo lugar durante la edición de 2020, cuando la formación sevillana protagonizó un concierto de homenaje a Diego Martínez. Aquel encuentro supuso uno de los momentos más especiales del festival y evidenció la estrecha vinculación existente entre la orquesta y el FeMAUB, así como el compromiso compartido con las personas que han contribuido al crecimiento y consolidación del certamen a lo largo de su historia.
Sin embargo, sería al año siguiente cuando esta relación viviría uno de sus capítulos más destacados. En 2021 el Festival de Música Antigua de Úbeda y Baeza celebraba su vigésimo quinto aniversario, una efeméride especialmente significativa para un proyecto que, desde su nacimiento en 1997, había conseguido situarse entre las grandes citas europeas dedicadas a la música histórica.
Para conmemorar aquel aniversario, el festival preparó la programación más extensa de su historia hasta ese momento, desarrollándose entre el 13 de noviembre y el 12 de diciembre de 2021. La responsabilidad de inaugurar aquella edición tan especial recayó precisamente en la Orquesta Barroca de Sevilla, encargada de abrir oficialmente las celebraciones del 25 aniversario.
La cita tuvo lugar el sábado 13 de noviembre en Úbeda y reunió sobre el escenario a una de las formaciones más reconocidas de la música antigua española para interpretar una de las obras más emblemáticas del repertorio barroco: los Conciertos de Brandeburgo de Johann Sebastian Bach.
La elección del programa no podía resultar más simbólica. Los seis conciertos de Bach representan una de las cumbres de la creación musical del siglo XVIII y constituyen, al mismo tiempo, una demostración extraordinaria de las posibilidades expresivas y tímbricas de la orquesta barroca. Su interpretación sirvió para inaugurar un aniversario que celebraba no solo la historia del festival, sino también la consolidación de Andalucía como uno de los territorios más dinámicos de Europa en el ámbito de la interpretación histórica.
Detrás de esta colaboración se encuentra también el trabajo desarrollado por la Asociación de Amigos de la Orquesta Barroca de Sevilla, una entidad que comparte con el FeMAUB el convencimiento de que la música antigua necesita del apoyo de instituciones, investigadores, intérpretes y público para seguir creciendo y llegando a nuevas generaciones.
La labor de estas asociaciones de amigos resulta esencial para garantizar la continuidad de proyectos culturales de largo recorrido y para fortalecer el vínculo entre las formaciones musicales y la sociedad a la que se dirigen. En ese sentido, el ejemplo de la Orquesta Barroca de Sevilla y de su comunidad de apoyo constituye una referencia dentro del panorama musical andaluz.
La relación entre el FeMAUB y la Orquesta Barroca de Sevilla es, en definitiva, el reflejo de una alianza construida a partir de objetivos compartidos: la excelencia artística, la recuperación del patrimonio musical y la voluntad de acercar la música histórica al público contemporáneo. Una historia común que ha dejado ya momentos memorables y que continúa formando parte de la identidad del festival.




