La casa de Joaquín Sabina en Úbeda es uno de los lugares más visitados por los seguidores del cantautor cuando recorren la ciudad Patrimonio de la Humanidad. Aunque el artista desarrolló la mayor parte de su carrera lejos de Jaén, sus raíces permanecen muy presentes en las calles donde nació y pasó sus primeros años de vida.
Ubicada en la Plaza Primero de Mayo, esta vivienda se ha convertido en una parada obligatoria para quienes desean conocer la faceta más personal del autor de 19 días y 500 noches y recorrer los escenarios que marcaron su infancia.
¿Dónde está la casa de Joaquín Sabina en Úbeda?
La casa natal de Joaquín Sabina se encuentra en la Plaza Primero de Mayo, una de las plazas con mayor encanto del casco histórico de Úbeda. En la actualidad, la dirección suele identificarse como Plaza Primero de Mayo, 22, aunque diversas referencias históricas sitúan el inmueble original en el antiguo número 20. Esta diferencia responde a cambios posteriores en la numeración y configuración de las fincas de la plaza.
Lo que no deja lugar a dudas es que la fachada luce una placa conmemorativa que recuerda que allí nació Joaquín Ramón Martínez Sabina el 12 de febrero de 1949, convirtiéndose en uno de los rincones más fotografiados por los admiradores del músico.
¿Se puede visitar la casa por dentro?
La respuesta es no. La vivienda es una propiedad privada, por lo que únicamente puede contemplarse desde el exterior.
Precisamente por este motivo, durante años muchos visitantes llegaban hasta el inmueble sin encontrar ningún elemento que identificara el lugar. Fue en 2016 cuando el artesano ubetense Alfonso Cobo, propietario de la Taberna Calle Melancolía, impulsó la instalación de la placa artística que hoy señala la casa natal del cantante y facilita que los visitantes puedan localizarla.
Una plaza con mucha historia
La visita merece la pena incluso para quienes no son seguidores de Sabina. La Plaza Primero de Mayo constituye uno de los espacios históricos más importantes de Úbeda.
Frente a la vivienda se alza la Iglesia de San Pablo, uno de los templos más representativos de la ciudad, donde conviven elementos románicos, góticos y renacentistas. En la misma plaza también pueden contemplarse las Antiguas Casas Consistoriales, la estatua de San Juan de la Cruz y varios establecimientos donde degustar algunos de los productos más tradicionales de la gastronomía ubetense, como los populares ochíos.
Además, a escasos minutos caminando se encuentran otros grandes iconos monumentales como la Plaza Vázquez de Molina, considerada uno de los conjuntos renacentistas más importantes de Europa, o la conocida Sinagoga del Agua.
La ruta de Joaquín Sabina por Úbeda
La casa natal es solo el comienzo de un recorrido que permite descubrir los lugares más vinculados al artista.
Muy cerca se encuentra el Teatro Ideal Cinema, situado en la calle Real, donde un jovencísimo Sabina ofreció su primer concierto ante el público, un episodio que forma parte de la memoria cultural de la ciudad.
Otra parada imprescindible es la Iglesia de San Lorenzo, recuperada como espacio cultural gracias a la Fundación Huerta de San Antonio. Allí el colectivo Peor para el Sol organiza el certamen ‘Sabina por aquí’, dedicado a mantener vivo el legado musical del cantautor mediante conciertos, encuentros y actividades culturales.
La Taberna Calle Melancolía, un homenaje permanente
Ninguna ruta sabinera estaría completa sin visitar la Taberna Calle Melancolía, situada también en la calle Real.
Este establecimiento funciona como un auténtico museo dedicado al artista. Entre sus paredes pueden verse fotografías familiares, recuerdos de juventud, postales de su primera comunión e incluso antiguos comentarios de texto realizados durante su etapa escolar. No es extraño encontrar allí visitantes llegados desde distintos puntos de España e incluso del extranjero que hacen una parada obligatoria para rendir homenaje al músico ubetense.
Un tour para descubrir la Úbeda de Sabina
Quienes prefieran realizar el recorrido acompañados por un guía también pueden contratar el tour ‘Sabina por Úbeda’, organizado por la empresa Artificis.
La visita, de unas dos horas y media de duración, recorre los principales escenarios relacionados con la vida del artista, incluye la entrada a la Iglesia de San Lorenzo y finaliza con un pequeño obsequio para los participantes.
La casa de Joaquín Sabina en Úbeda es un lugar sencillo, sin grandes artificios, pero con un enorme valor simbólico. No puede visitarse por dentro ni conserva el aspecto de cuando nació el artista, pero sigue siendo el punto de partida perfecto para comprender la estrecha relación que el cantautor mantiene con la ciudad que lo vio nacer.
Para miles de seguidores, detenerse unos minutos frente a esa placa en la Plaza Primero de Mayo supone comenzar un recorrido por la memoria de uno de los músicos más importantes de la historia reciente de la música española.



